CHORONÍ
- 26 feb 2016
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El bosque nublado característico del Parque Nacional Henri Pittier es la antesala de Choroní, uno de los pueblos más visitados de las costas venezolanas por su belleza y gran cantidad de acogedoras posadas. Está escasamente a una hora y media desde Maracay, cuando usted llegue a Choroní debe detenerse en la Plaza Bolívar, de por si, un atractivo del lugar.

Alrededor está la Iglesia de Santa Clara de Asís la cual data del siglo XVIII, también verá la Casa de la Madre María de San José donde vivió su niñez Laura Evangelista Alvarado Cardozo, primera Beata Venezolana. La arquitectura colonial seguro lo deleitará y le hará remontarse al pasado cuando compartían en la zona españoles, africanos y los indios “Churuní”.

Choroní fue fundado en 1616, en pleno período colonial, cuestión reflejada en la arquitectura colonial reinante. Su nombre ha tenido varias transformaciones, primero fue San Francisco de Paula, luego Santa Clara de Asís y Santa Clara del Valle de Choroní desde 1964 aunque había sido oficializado como pueblo en 1622.

El encanto de choroní no se queda sólo en sus calles, casas, ventanales, ríos,afluentes y hermosas playas. Su gente irradia el calor que invita a compartir en esta tierra aragüeña. De ellos surge una serie de manifestaciones culturales como el ardiente toque del tambor que ha llevado a más de uno, a contonearse en las excitantes figuras rítmicas del baile negro. Igualmente, la variedad gastronómica está presente con platos basados en frutos de mar y pescados frescos que son una delicia para el paladar.








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